¿INVITACIÓN DIGITAL SI o NO?
La invitación digital (bien hecha) sí funciona
La invitación digital ha llegado para quedarse.
No solo porque sea práctica o sostenible, sino porque encaja con la forma en la que vivimos y nos comunicamos hoy.
Eso sí: para que funcione, tiene que cumplir unas pautas básicas.
Porque una invitación, sea digital o en papel, no es solo algo bonito. Tiene una función clara.
1. Debe decir la información clave (toda)
Parece obvio, pero no siempre pasa.
Fecha, lugar, horarios, cómo llegar, dress code si lo hay…
Toda la información importante debe estar clara y accesible desde el primer momento.
Cuanto más fácil se lo pongas a tus invitados, menos dudas (y menos mensajes) tendrás después.
Foto Jony Parralo (boda Caro y Rober)
2. Facilitar la lista de boda (sí, es importante)
Si queréis incluir un número de cuenta o derivar a una lista de boda, hacedlo.
Y hacedlo bien.
Evitaréis llamadas, mensajes incómodos y el clásico
“oye… ¿qué hacíais con el regalo?”.
Es una realidad: os van a preguntar.
Si la invitación lo deja claro, os ahorráis mucho desgaste.
Foto: Rubiales Team (boda Clara & Ibrahim)
3. Confirmar asistencia no es opcional.
Aquí está una de las partes más importantes.
La invitación no solo sirve para invitar.
Sirve, sobre todo, para recibir una confirmación y poder llevar el control real de quién viene a la boda.
Por eso, facilitar la confirmación de asistencia es clave.
No solo por el invitado, sino por vuestra propia organización interna:
mesas, catering, proveedores, tiempos…
En otro post hablaré de cómo hacerlo de forma sencilla, sin ir preguntando uno a uno (porque no, no es la mejor opción).
En resumen
Una invitación bien planteada:
ayuda a informar
pero también facilita a los invitados
y sirve para organizar a la pareja
Y eso, cuando estás preparando una boda, vale oro.
Foto: Lembrete (boda de Mercedes & Matthias). Invitación en papel y digital.