PRE-OCUPARSE. O CUANDO PENSAR DE MÁS NOS IMPIDE DISFRUTAR

Cuando eres novia, es muy fácil anticiparte a todo… y casi siempre desde el peor escenario.

¿Y si hace mucho calor? ¿Y si llueve? ¿Y si la gente no viene? ¿Y si algo no sale como imaginabas?

Nos ponemos en el lugar del “y si sale mal”, pero a veces olvidamos que también puede existir el éxito: que haga un día espectacular, que todos vengan con ganas, que la boda fluya y se disfrute y que todo sea un éxito total (sobre todo si tienes alguien que se está encargando de todo con criterio y experiencia).

Pre-ocuparse no cambia el resultado. Solo desgasta. Y lo peor, EVITA AVANZAR. Y parece que a veces va con el carnet de novia.

Foto Bea Hidalgo (boda Caroline y Jonas)

Lo que sí mueve las cosas es ocuparse. Tomar decisiones. Dar pasos.

Y pedir ayuda cuando hace falta. Para esto es muy importante siempre tener una persona que esté a tu lado, sea tu pareja, tu hermana, tu amiga, tu madre o en el mejor de los casos, tu wedding planner.

Pero hay una máxima que debes saber:

Ocuparse es avanzar y Pre-ocuparse es quedarse quieta. Es anticiparse a lo que puede pasar sin tener ni idea de cómo se pueden dar los acontecimientos.


PREOCUPARSE NO CAMBIA EL RESULTADO. Pero sí que desgasta mucho. La pre-ocupación no evita que pasen cosas. No hace que puedas controlar el tiempo, ni a las personas, ni los imprevistos. Lo único que hace es consumir tiempo y energía en escenarios que, en la mayoría de los casos, ni siquiera ocurren.

Y lo peor de todo: EVITA AVANZAR. Y esto en la organización de una boda, es un gran impedimento. Porque mientras que no avanzas, otras parejas están tomando sus decisiones. Y a veces estas decisiones no tomadas a tiempo hace que cuando las tomes, tu espacio favorito no este disponible, tu fotógrafa no tenga la fecha libre o tengas que buscar otr@ maquillador@. Es así. Mientras tú estás rumiando una y otra vez, otras parejas están haciendo realidad la boda que ya practicamente tendrías si no lo hubieras pensado tanto. Ups.

Sabes que es IMPOSIBLE saber qué tiempo va a hacer un día concreto hasta 7 días antes, pero aún así lo miras constantemente, pero no merece la pena tener esa presión de mirar cada día la previsión y agobiarse con lo que ves, porque sabes que puede variar mucho de aquí al día. Lo mejor que se puede hacer en estos casos es ACEPTAR que hay detalles que escaparán de nuestro control. Y tener esto como mantra “hay cosas que no se pueden controlar”.

Foto: Bea Hidalgo (boda Caroline & Jonas)

A mi también me ha pasado. Y me he paralizado, Y lo he parado todo meses porque no era capaz de tomar una decisión y salir de mis dudas y mis miedos. Lo reconozco.
Pero a veces solo te hace falta el empujoncito de alguien que te quiere y que te sepa decir las cosas claras de una manera asertiva. Y que tú estés dispuesta a oir verdades como puños. A veces nos paralizamos por presupuesto y tenemos que aceptar que alguien nos diga “no lo podemos pagar”. O se paraliza porque materialmente es imposible. O porque el proveedor no tiene disponibilidad y por mucho que lloremos, no la va a tener. Pero lo que quiero que entiendas es que la boda no será peor por eso. Créeme.

PERO OCUPARSE ES OTRA COSA MUY DISTINTA.

Ocuparse es:

  • tomar decisiones

  • dar pasos, aunque no sean perfectos

  • pedir ayuda cuando hace falta

  • confiar en que estás haciendo lo mejor que puedes con lo que tienes

Pre-ocuparse es quedarse quieta, dando vueltas en la cabeza. Rumiar y estar en el mismo punto siempre.

Ocuparse es avanzar. Y eso es lo que queremos!! Cada segundo cuenta, no lo olvides.

Si te resuena todo esto, Spoiler: hay cosas que puedes controlar, pero otras no. Para las que se pueden controlar, si ves que no das con la clave, pregunta por nuestras asesorías. Puede que en una hora, tengas herramientas con el empujón que necesitabas. Pero piensa que no estás sola. Y que no es tu culpa. Parece que va con el carnet de novia, solo ha que vencerlo y aprender poco a poco a salir de ahí. Todas hemos podido, también tú!!

Te dejo algunos trucos que a mí me ayudan:

1. Distingue lo que puedes controlar de lo que no
El tiempo, las opiniones ajenas o los imprevistos no dependen de ti.
Enfócate solo en lo que sí está en tu mano. Lo demás, suéltalo.

2. Cambia el “y si sale mal” por “¿cómo puedo avanzar con esto?”
Esa pregunta mueve. La otra bloquea.

3. Confía en el proceso
No necesitas tenerlo todo claro hoy. Muchas cosas se colocan con el tiempo.

4. Pide apoyo cuando lo necesites
Hablar con alguien que te escuche de verdad puede devolverte la calma
(aunque a veces no te diga lo que quieres oír, acéptalo).

Nada va a estropear el día de tu boda. De verdad. Seguirá siendo fantástica 🤍
A veces con una sola palabra, encuentras las herramientas y el empujón que necesitabas para volver a disfrutar del proceso.

Porque organizar una boda no va solo de que todo salga bien. Ni de saber con certeza que todo va a ir como sueñas. Va de confiar y saber disfrutar aunque todo no sea PERFECTO. Porque la vida no es perfecta. Y todos lo sabemos. Así que presta atención a lo que te paraliza y mueve ficha.

Si no sabes cómo hacerlo, ya sabes dónde estamos! Te ayudo. 🤍

Foto: Bea Hidalgo (boda de Caroline & Jonas)

Oheme Bodas

Organizando bodas en la provincia de Cádiz desde 2012.

https://www.ohemebodas.es
Siguiente
Siguiente

AHORA QUE SOY LA NOVIA, “PRESENTACIÓN”.