Cinema Oheme: La historia de Henry y Lucy

La historia de Henry y Lucy

50 primeras citas (2004, Peter Segal)

En las relaciones de amor hay una componente de tozudez no apta para perezosos. Pero esa componente permite mantener esas relaciones en pie cada día. La historia hawaiana de Henry y Lucy es una buena prueba de ello.

Henry es un mujeriego biólogo cuya vida transcurre entre cuidar a sus pingüinos y salir cada noche con una mujer. Pero entonces aparece Lucy y lo que cualquier día es pan comido, esa mañana se tuerce. Por alguna extraña razón, Henry se enamora de Lucy. No hay más motivo que el simple flechazo y yo no le doy más vueltas. Esta peli no va de eso. El problema es que Lucy sufre un tipo de amnesia que le impide crear nuevos recuerdos, por lo que cada día se levanta sin reconocer a Henry.

50 first dates 2 - Cinema Oheme: La historia de Henry y Lucy

50 primeras citas no deja de ser una comedia de Adam Sandler y Drew Barrymore, si queremos simplificarla así. Tiene sus golpes de humor, sus secundarios estrafalarios y su dosis de mala leche. Pero en el fondo es una preciosa historia sobre lo que significa trabajar todos los días por una relación de amor. Henry tiene que intentar, cada día, conocer a Lucy, conseguir hablar con ella, impresionarla para que acceda a salir con él y después enamorarla. Todo en apenas 24 horas. Repito. Cada día.

Rezumando energía positiva, la película también duele a veces. En mi caso, es una tragedia el no acordarme de los momentos felices, pero en esta película me come ver como Henry los vive y no puede rememorarlos con Lucy.

50 First Dates 1 - Cinema Oheme: La historia de Henry y Lucy

50 primeras citas está en esta lista porque es una de mis películas preferidas. Llegó en un momento muy vulnerable y me enamoró con su falso happy ending y su banda sonora. Henry trata desesperadamente, de mil y una formas, con cientos de imaginativas situaciones, canciones, encuentros y regalos, que Lucy no se olvide de él, que le recuerde, que le añore, que le quiera, que se enamore. Todos los días. Es el mayor ejemplo de tozudez que puedo recordar. Y es mi ejemplo a seguir. Porque todos somos perezosos en algunos momentos de nuestras relaciones de amor. Incluso el más mínimo gesto valdría, pero a veces nos cuesta. No todos los días estamos al 100% de energía para dar lo mejor de nosotros a nuestra pareja, para mimarla, quererla o cuidarla como querríamos. Llega la mañana en la que solo nos apetece mirar nuestro ombligo y decir: hoy no estoy para nadie.

Yo esos días, pienso en Henry. Y en que solo hace falta un día para que Lucy se olvide de mi. No hay mejor estímulo para reaccionar y ponerme a trabajar. Un día más.

 

4 Comments Cinema Oheme: La historia de Henry y Lucy

  1. Chechu 3 febrero, 2017 at 10:42

    Precioso Manu! Y muy motivador! Deseando verla!

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    1. ManuManu 3 febrero, 2017 at 12:50

      Muchas gracias Chechu. A la espera de vuestra opinión!! Aprovechad hoy que es viernes!!

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  2. Carolina Garcia Montiel 3 febrero, 2017 at 12:30

    Una película curiosa y un buen ejemplo a seguir, hay que ir a por todas cada día!

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    1. ManuManu 3 febrero, 2017 at 12:55

      Estoy contigo Caro. Cada día cuenta. No hay que dejarse arrastrar por la pereza o la rutina. Gracias por pasarte por aquí!

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